Cortometraje

Cómo se hizo: Destino Fatal Final

Para el trabajo final de la asignatura de Realización Televisiva se nos ocurrió, en vez de hacer un programa al uso, hacer un making-off de una película. Pero sería un falso making-off, puesto que la película de la cual íbamos a hablar nunca se había realizado. Esto nos permitió total libertad en el enfoque del mismo. Podríamos haber hecho un making-off serio y profundo sobre los nexos de la realidad con la ficción, o podríamos haber hecho algo absurdo. Elegimos lo segundo.

Nos divertía hacer algo paródico, algo desenfadado sin mayores pretensiones que la de reírnos de todo el mundo, principalmente de nosotros mismos. Teníamos claro, por los medios de que podíamos disponer, que el resultado iba a ser técnicamente muy pedestre. Pero era lo que menos nos preocupaba. Elaboramos un argumento absurdo para la película ficticia, que nos proporcionara material para poder burlarnos de arquetipos que odiábamos en el mundo cinematográfico. El argumento dice tal que así: Una pareja de enamorados descubre que en realidad son hermanos, puesto que cada uno de ellos lleva la mitad de un medallón que sus padres biológicos les dieron antes de morir. “Destino Fatal Final” sería el título. Maravilloso.

La fauna que rodea la película no se queda corta. El guionista es un tipo muy despistado, que trabaja a destajo y confunde los más de 50 guiones que ha escrito, probablemente mal pagado en todos. El director es un pedante engolado, narcisista y egocéntrico, que piensa que está ante una obra maestra que todo el mundo debería ver. La actriz activista, muy concienciada y naíf, con un fuerte acento regional. Y el actor principal, un ser incapaz y alucinado, que no tiene donde caerse muerto pero que es sobrino del productor de la película. Un cóctel indigesto.

Cómo se hizo: Destino Fatal Final fue galardonado con el premio al mejor cortometraje en la II Mostra Audiovisual de Gandia.

  • Duración: 14 min.

  • Formato: 16:9 Color y B&W

  • Cámara: Panasonic DVX100

  • Año: 2007